Viaje a Cabo de Hornos

DIARIO DEL VIAJE A CABO DE HORNOS del 31/01/2005 al 9/02/2005

Glaciares. Desprendimientos. Glaciar Pía

Glaciares. Desprendimientos. Glaciar Pía

Desde joven leí muchas cosas sobre Cabo de Hornos, pues mi padre tenía sobrada

bibliografía sobre el tema: Bernard Moitessier, Eric Tabarly, Francis Chichester, un libro de Félix Riesenberg; pero el que más me impresionó fue una novela de Georges Aubin, llamada La huella de la vela. Todas estas lecturas hicieron crecer en mí una gran admiración, y a la vez temor, sobre el Gran Mito, que siempre lo consideré inalcanzable; eso sí, bromeaba sobre el tema con mis compañeros de navegaciones, que eran mis hermanos y mi primo Ico.

Recientemente, en una reunión familiar, mi primo me dijo que tenía noticias de que había charters que, entre otras cosas, ofrecían el doblar Cabo de Hornos. El contacto con el charter, compra de equipo y contratar el viaje, tomó algún tiempo y, a pesar de una cierta incredulidad por mi parte, todo se resolvió y mi primo y yo nos fuimos para allá.

Glaciares. Grupo

Glaciares. Grupo

Tengo que confesar que, cuando me paraba a pensarlo, me invadía el miedo; incluso llegué a dejar una especie de carta póstuma en el ordenador para mi familia; continuamente les daba instrucciones a mi mujer e hijos de las cosas que estaban pendientes o los problemas con que se podían encontrar. Ese miedo se fue disipando al ir conociendo el tremendo aguante del barco y, sobre todo, la seguridad del Capitán, Emmanuel Salé.

Y pasamos Cabo de Hornos, y navegamos por el canal de Beagle para visitar los glaciares España y Pía, y muchas cosas más, tantas que es imposible detallar, las malas se olvidaron enseguida y las buenas se vuelven a revivir en el recuerdo. De todas las anécdotas, me quedo con una muy emotiva que paso a relatar:

Una noche, después de cenar abordo, me dio por preguntar a cada uno por qué habían ido a ese viaje. Me sorprendieron mucho sus respuestas, unos habían ido por ser una aventura, otros para hacer un viaje más. De los ocho, sólo mi primo y yo habíamos ido por la atracción del Mito. Por mi parte quise decirles mis razones y que después de pasar, me había dejado un sentimiento de decepción, no me sentía Cabo Hornero, ya que sabía que sin El Capitán Manú y su fiel ayudante Anibal, yo no hubiera sido capaz de realizar lo que para mí era una gran hazaña.

Glaciares. Glaciar España

Glaciares. Glaciar España

Manú me miró con ojos de gran comprensión, pero con una voz de trueno, en un francés que pude entender perfectamente, dijo que él tampoco era un “Cabo Hornero”, que ya no existían, que los únicos Cabo Horneros eran los que en los grandes veleros se subían a las vergas para arriar las velas en mitad de una gran tempestad, y que una gran parte de ellos estaban bajo el agua.

Desde ese día noté una gran sintonía con el Capitán, por mi parte había una gran admiración por el modo de vida que había elegido; por su parte creo que sabía que mi decepción primera daría paso a una gran satisfacción y orgullo, porque lo que no me quita nadie, es que he ido y he pasado Cabo de Hornos a vela, eso no lo hace cualquiera.

 

  • Día 31 de enero: Visita al Parque Nacional de Ushuaia y embarcamos para el viaje.
  • Día 1 de febrero: Salida hacia Puerto Williams, desde las 17’30 hasta las 22h. Paso por L’illes de Eclaireurs llenas de leones marinos y cormoranes reales. Dormimos en Puerto Williams con vientos fuertes. Club Náutico Micalvi.
  • Día 2 de febrero: Puerto cerrado por el viento, no nos dejan salir.
  • Día 3 de febrero: Hacemos gas-oil y a las 9’45 salimos hacia Cabo de Hornos. Llegamos al Archipiélago de Wollaston con 25 a 30 nudos, arreciando; nos refugiamos en Cala Marcial, en la Isla de Herschel, la inmediata al norte de Hornos.
  • Día 4 de febrero: Intentamos llegar a Cabo de Hornos, arrecian los vientos, llegan hasta 50 nudos. Volvemos a Cala Marcial a dormir.
  • Día 5 de febrero: Despertamos a las 7’45h, fuertes vientos, llegan a 60 nudos, tenemos que mejorar de vez en cuando el fondeo pues el ancla garrea y esperamos.
  • Día 6 de febrero: Despertamos a las 5’45h, calma, salimos, pasamos Cabo de Hornos a las 9’20h con ventolina y visitamos la Isla. Latitud: 55º 58′ 8’’. Salimos hacia el canal de Beagle con vientos de 35 a 40 nudos; ciñendo a rabiar, con la mayor rizada al máximo y un tormentín, conseguíamos 9’9 nudos de velocidad. Nuevo paso por L’ille des Eclaireurs, esta vez también hay un islote lleno de otarios.
  • Día 7 de febrero: Llegamos al Glaciar España a las 12h. A las 16h atracamos en una hendidura de la misma cala para dormir, subida al glaciar.
  • Día 8 de febrero: Despertamos a las 7’45, a las 10’10 llegamos al Glaciar Pía, más activo que el España. Vemos los desprendimientos de hielo. A las 16h salimos hacia Caleta Olla, cena barbacoa en la playa.
  • Día 9 de febrero: A las 10h llegamos a Puerto Williams. Paso de la aduana y regreso a Ushuaia.
Velero de ocasión. Dénia

Velero en ocasión. Oferta de velero “Beneteau Oceanis 400”